En esta crisis económica que estamos padeciendo hay siempre un dato, el del número de parados, que a menudo siembra la duda entre quienes lo escuchan porque cada tres meses se nos ofrece con números dispares. Al final sacamos únicamente la idea de que el paro no deja de subir, pero no terminamos de saber ni la cifra exacta de parados ni el porcentaje que supone con respecto a la población activa del país.

El último caso ha sido el de las cifras de diciembre de 2011 en el que el paro registrado en las oficinas públicas de empleo ha sido de 4.422.359 desempleados, mientras que otro recuento, la EPA, daba una cifra bastante mayor, 5.273.600 parados. Nada menos que una diferencia de 851.241 personas.

Pero... ¿Por qué sucede esto?
Básicamente, porque los organismos que controlan el paro, el Servicio Público de Empleo Estatal (popularmente conocido como INEM) y el Instituto Nacional de Estadística, llevan su contabilidad con una metodología y unos criterios de medición distintos.
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) registra el paro mensualmente a partir de las demandas de empleo registradas en sus oficinas, de forma que la información se refiere a todo el territorio nacional y a todas las actividades económicas. Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística realiza trimestralmente la EPA, Encuesta de Población Activa, por la que encuestadores especializados llaman por teléfono a unos 65.000 hogares -lo que equivale a encuestar a unas 200.000 personas- para conocer la estructura y la evolución del mercado de trabajo español.

Como hemos apreciado en los datos de diciembre de 2011 lo habitual es que el desempleo de la EPA supere al del paro registrado por el SEPE. Dos son las razones para esta disparidad:
- 1º.- Que no todas las personas inscritas como demandantes de empleo en una oficina pública del INEM o SEPE son consideradas como parados. No se contabilizan, por ejemplo: a los estudiantes menores de 25 años; a las personas que demandan empleos de corta duración o de jornada reducida; o a todos aquellos que están realizando cursos de formación. Sin embargo, a éstos sí los tiene en cuenta la EPA porque sigue los criterios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que considera que un parado es aquel que se se encuentra desocupado, busca activamente empleo y está disponible para trabajar.
- 2º.- Que ante las escasas colocaciones que ofrecen las Oficinas de Empleo algunos parados, ya no se apuntan a este registro público y buscan empleo a través de otros métodos. De hecho, la amplitud de la diferencia actual sugiere un aumento de los trabajadores que, aunque declaran estar buscando activamente empleo, no confían en encontrarlo por medios oficiales.
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Los datos actualizados de paro aquí




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