La formación del paisaje kárstico.
La roca caliza experimenta un singular proceso de alteración química por la acción del agua de lluvia. El ácido carbónico formado disuelve la roca tanto en al superficie como en el subsuelo dando lugar a un paisaje muy peculiar conocido como paisaje kárstico.
Elementos del paisaje kárstico de superficie y de subsuelo.

En el subsuelo podemos comprobar como el agua al infiltrarse por pequeñas fisuras y simas van profundizando su erosión llegando a crear una red subterránea de galerías por donde circula el agua a distintos niveles y donde se forman las estalactitas y las estalagmitas. El grado de erosión del agua puede llegar a tal grado que derrumbe la superficie.
El paisaje kárstico en superficie se distingue por los cañones tan profundos y verticales de los ríos, los terrenos hundidos de distinto tamaño (poljés, uvalas o dolinas/torcas), por las formas caprichosas de la erosión del agua creando rocas inestables y los surcos conocidos como lapiaz.
La Ciudad Encantada.
La Ciudad Encantada de la Serranía de Cuenca (a 25 kmts. de la ciudad) es un ejemplo muy bello de estos fenómenos erosivos en zonas calizas de media montaña.
El recinto acotado por el parque, declarado Sitio de Interés Natural desde 1927, es una parte de las formaciones que se pueden ver en varios kilómetros a la redonda.
Mapa de dónde se encuentra y plano de los principales formaciones.

En concreto, lo que conocemos como Ciudad Encantada está integrado por un conjunto de grandes y alargadas mesas calizas aisladas entre sí por profundos tajos que han descubierto las margas, materiales mucho más blandos a la erosión del agua que las calizas. En el dibujo podemos apreciar cómo se han formado los sorprendentes corredores, las rocas suspendidas desafiando la gravedad, los voladizos y los arcos naturales.

La fantasía humana ha hecho el resto bautizando a las rocas con nombres que evocan otras realidades. La piedra cobra vida y pasa a ser una ballena, una foca, un oso, un cocodrilo...
- El mirador de Uña, desde donde podremos contemplar la laguna del mismo nombre y el cañón del Júcar.
- La Cueva del Hierro esconde bajo su superficie un mundo subterráneo de grutas. De paso podemos echar un vistazo al centro de interpretación minera.
- Las Torcas de Palancares es un paisaje de "cráteres" entre pinos. El subsuelo se ha desplomado creando espectaculares dolinas, algunas con fondo donde el agua se infiltra por un sumidero y otras que contienen lagunas circulares.
- El Nacimiento del río Cuervo, una bellísima surgencia kárstica, cuya belleza sorprende en toda época del año.
- La Hoz de Beteta, las Torcas de Lagunaseca, el Tormagal de Muela Pinilla, las lagunas del Marquesado y del Tobar, etc.
Nacimiento del Río Cuervo. Surgencia.





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